Autor Tema: ¿Cómo piensan las mujeres?  (Leído 6400 veces)

Desconectado Pajarraco

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¿Cómo piensan las mujeres?
« en: 23 de Septiembre de 2012, 09:18:51 am »
A menudo procuro dar respuesta de todos los comportamientos femeninos que observo en todas las mujeres que me rodean. Se hace muy complicado interpretar el accionar de éstas sin tener claro las siguientes pautas:

- Las mujeres son vanidosas en extremo. Si alguna vez habéis podido observar a un grupo de amigas, son capaces de sacar defectos de cualquier otra mujer al mismo tiempo que potencian sus propias virtudes. Pongamos un ejemplo: la mujer que es gorda y fea critica a las espaldas a su amiga que es guapa y esbelta, potenciando sus propios rasgos al mismo tiempo que infravalora aun más los de su propia amiga. La fea y gorda posiblemente dirá que ella es mucho más inteligente que su amiga y que el color de sus ojos es azul, al mismo tiempo que dice que su amiga es más tonta que Abundio y el color de sus ojos es color mierda (podría haber dicho que son simplemente marrones). De igual manera la guapa y esbelta criticará a su amiga por ser gorda y fea, obviando que puede ser más inteligente que ella y el color de sus ojos. No penséis que las mujeres tiene un fallo en su procesador central por ser así, simplemente son vanidosas.
- La mediocridad es algo que he observado en común en todas las mujeres. De hecho si alguna mujer lee esto se estará subiendo por las paredes ahora mismo, ahí ya está demostrando su mediocridad, no aceptándolo. El accionar común de una fémina ante una idea equivocada no es la reflexión y la reformulación de esa idea. Es mucho más simple darle una explicación por muy descabellada que sea esa idea o accionar. Es más, su propia vanidad es la barrera que les impide comprender su mediocridad.

Una vez que se comprende que las mujeres son vanidosas y mediocres es cuando podemos comprender por qué actúan de la manera que actúan. Esto les lleva a una completa incapacidad para poder aceptar diferentes situaciones. Extrapolando un ejemplo: si un ordenador tienes unas reglas básicas de funcionamiento que nunca pueden ser violadas y se les formula una programación que vaya en contra de dichas reglas entrarán en un bucle donde les llevará a un “fatal error”. El cerebro femenino tiene esto solucionado para no entrar en cortocircuito con su programación innata. Y lo ha solucionado de la manera más práctica, creerse sus propias mentiras.

Esa manera de accionar es lo que hace que para un hombre sea tan difícil comprender las decisiones que toman las mujeres. Ni que decir tiene hacerles comprender cuando se encuentran equivocadas. Por tanto no es buena idea discutir nunca con una mujer, ni intentar comprender el motivo que le lleva a realizar ciertas acciones. Simplemente es imposible comprender una mentira que se ha hecho creíble a los ojos de ella.

A partir de estas pautas básicas se puede dar explicación a la manera de proceder de una mujer cuando deja a un hombre. Debemos de dar por hecho que las mujeres son “bichos prácticos”. Es por eso por lo que se “confunden” con tanta facilidad. Una mujer busca la mayor estabilidad para ella y para su descendencia, es algo que va también en su programación natural. Es por ello por lo que cuando se les cruza un varón con mayores posibilidades de darle una vida más cómoda y práctica hace que lo miren con buenos ojos. Esto suelo llevar a las “confusiones”. Pero, ¿cómo interpreta esto el cerebro femenino? Con la única explicación que puede dar que no entre en conflicto con las reglas que ya hemos hablado anteriormente, simple, se ha enamorado. Es mucho más fácil darse esa explicación que decir que este nuevo varón le puede dar una mejor vida, sería muy mediocre reconocer eso. Y ni que decir tiene que como vanidosas que son nunca aceptarán que su estatus adquirido es gracias al de una pareja más $olvente. Por tanto, tapan la verdadera explicación con algo que es imposible de contrariar, la explicación del enamoramiento.

Por supuesto, la $olvencia no es lo único que valora una mujer de un hombre. Están las actitudes de hombre que aquí defendemos. Todo hombre que no posea dichas actitudes está en el horno, tarde o temprano se le cruzará un hombre que si posea dichas actitudes y el accionar es el mismo que el ya descrito. Por tanto, si deseáis que una mujer se mantenga a vuestro lado recordad sed siempre un HOMBRE, tened vuestra propia vida, inquietudes, proyectos, conoced mundo y por supuesto no consintáis actitudes histéricas en ninguna mujer.

Frecuentemente ocurre, que las mujeres que han incurrido en dejar a un hombre por uno nuevo del que se han “enamorado” descubren que no les es tan práctico como esperaban. Ante esto también tienen un mecanismo de protección, siempre mantienen su salvavidas en pro de “la amistad”.

Otra derivada que he podido observar en el comportamiento de las mujeres es el odio y resentimiento que tienen hacia los hombres que ellas mismas han dejado y les demuestran indiferencia. Por todo lo que ya hemos comentado son incapaces de asumir que le son completamente indiferente a un hombre que ellas consideraban de su posesión, incluso después de haberle dejado en el banquillo de suplentes. Esto entra en conflicto con su vanidad e incapaces de asumir que son historia debido a su mediocridad, la única solución práctica que tienen para salir airosas de dicho conflicto sin cortocircuitar es un odio incomprensible ante el hombre que ahora les muestra completa indiferencia y no quiere volver a saber nada de ellas.

Analizando el mecanismo que domina el accionar de las mujeres llego a la conclusión que no podemos odiarles por la manera en que proceden. Es algo que es innato a ellas y ante ello poco o nada pueden hacer. Al final al escenario de las relaciones de pareja al que llego con todas estas reflexiones es bastante descorazonador. Pareciendo que nunca podremos vivir tranquilos una relación de pareja. Lo cierto es que ante dichas circunstancias nada podemos hacer, lo único que nos queda es tener una vida lo más plena posible, siendo el HOMBRE que defendemos que se debe de ser, fundamentalmente por dos motivos:

- Una mujer que tiene un HOMBRE de verdad a su lado difícilmente encontrará uno que despierte tanto respeto como esa persona que esta a su lado. Por tanto será mucho más difícil que se “confunda”.
- En el caso de llegar a “confundirse” no es el fin de mundo. Somos una persona con nuestra propia vida, proyectos de futuro, nuestro mundo no queda vacío por la ausencia de la que había sido hasta ese momento nuestra compañera. En definitiva, nuestro mundo poco o nada cambia puesto que tenemos mucha más vida.

Por supuesto, odiar a una expareja es algo que está demás. Si entendemos que es un accionar que va en su naturaleza no tenemos motivo para odiarlas, simplemente son así y lo sabemos.

Al final todo tiene una explicación.

Desconectado Godzilla

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Re:¿Cómo piensan las mujeres?
« Respuesta #1 en: 25 de Septiembre de 2012, 03:38:46 pm »

Muy logrado el contexto fiera.  :ok:

Que hace el hombre si es medio inteligente ?

Aceptar como son ellas.
Mirar hacia adelante con una Fe ciega..No mira atrás ni por lastima..

pd: La mejor mentira es cuando la cuentas y te la crees.. Pasa en ambos sexos, ellas lo hacen mas y mejor.
Y cuentan con su mejor arma   :cry3:  :cry3:
Dios!!  :ouch:
La Desaparición va mucho más allá; es tomar la postura de un tipo Íntegro, con tremendo Orgullo y muchas Pelotas. Lo contrario, es dar mas Lástima. :rip:

Desconectado juanpindonga

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Re:¿Cómo piensan las mujeres?
« Respuesta #2 en: 10 de Junio de 2018, 04:05:35 pm »
Este brillante posteo redactado por el Máster Pajarraco, lleva casi seis años sin que se escriba nada en él.

Leyéndolo -y releyéndolo- me pareció interesante resaltar y citar algunos párrafos, habida cuenta que el género femenino cambió... para peor.

- Las mujeres son vanidosas en extremo.

[...]

De igual manera la guapa y esbelta criticará a su amiga por ser gorda y fea, obviando que puede ser más inteligente que ella y el color de sus ojos.

Un comportamiento que vengo viendo desde hace décadas en el género femenino, pero que ahora se acentúa mas, es que las minas se agrupan en base a afinidades... y a belleza física.

Una chica atractiva, siempre va a tener entre sus amigas, también féminas atractivas.

No hay lugar en ese grupo, estadísticamente, lugar para las que no fueron tan agraciadas por Natura.

¿El motivo?

Simple.


Una «fea» espanta a los hombres. Incluso los que pueden cortejar a sus amigas mas atractivas.

Y las «lindas» no quieren saber nada que por tener entre sus amistades una que no tenga sus atractivos físicos, se pierda de levantar tipos.


No penséis que las mujeres tiene un fallo en su procesador central por ser así, simplemente son vanidosas.

Además de vanidosas y hedonistas, suelen venir, cada vez mas, con muy severos fallos en sus respectivos microprocesadores.

A lo que se le suma la instalación de software defectivo (casi diría, shareware, aunque pensándolo mejor, abandonware), y memorias no volátiles también falladas, en donde cuando se actualiza el firmware, se graba lo que quiere y no lo que debería.


- La mediocridad es algo que he observado en común en todas las mujeres. De hecho si alguna mujer lee esto se estará subiendo por las paredes ahora mismo, ahí ya está demostrando su mediocridad, no aceptándolo. El accionar común de una fémina ante una idea equivocada no es la reflexión y la reformulación de esa idea. Es mucho más simple darle una explicación por muy descabellada que sea esa idea o accionar. Es más, su propia vanidad es la barrera que les impide comprender su mediocridad.

Mas que mediocridad, que abunda y en cantidades industriales, también hay mucha envidia.

Un masculino sabe que no va a progresar en base a sus atractivos físicos, sino en base a su cerebro.

Por eso se va a esforzar mas que una mujer. O que al menos, la mayoría, porque hay también excepciones.

De hecho, mi científico predilecto, además del Albert, es una científica... única persona en el planeta que ganó la friolera de 2 (dos) premios Nobel.

Y me estoy refiriendo a Marie Curie.


Una vez que se comprende que las mujeres son vanidosas y mediocres es cuando podemos comprender por qué actúan de la manera que actúan. Esto les lleva a una completa incapacidad para poder aceptar diferentes situaciones. Extrapolando un ejemplo: si un ordenador tienes unas reglas básicas de funcionamiento que nunca pueden ser violadas y se les formula una programación que vaya en contra de dichas reglas entrarán en un bucle donde les llevará a un “fatal error”. El cerebro femenino tiene esto solucionado para no entrar en cortocircuito con su programación innata. Y lo ha solucionado de la manera más práctica, creerse sus propias mentiras.

Eso también sucede por utilizar software privativo.

Si se las programara con software libre, apenas tendrían fallos.


Esa manera de accionar es lo que hace que para un hombre sea tan difícil comprender las decisiones que toman las mujeres. Ni que decir tiene hacerles comprender cuando se encuentran equivocadas. Por tanto no es buena idea discutir nunca con una mujer, ni intentar comprender el motivo que le lleva a realizar ciertas acciones. Simplemente es imposible comprender una mentira que se ha hecho creíble a los ojos de ella.

Para discutir con una mujer, hay que ser un formidable manejador del vocabulario y de la semiótica.

Es el momento, feliz para el orador, en donde esa mujer que acostumbra a hacer su santa voluntad para todo, se queda sin palabras y automáticamente comienza a los insultos porque a falta de argumentos... buenos son los improperios.

Son excelentes actuando. Hasta que se las quita de balance y hacen agua como un barquito de papel sobre una zanja de desagüe pluvial o cloacal.


A partir de estas pautas básicas se puede dar explicación a la manera de proceder de una mujer cuando deja a un hombre. Debemos de dar por hecho que las mujeres son “bichos prácticos”. Es por eso por lo que se “confunden” con tanta facilidad. Una mujer busca la mayor estabilidad para ella y para su descendencia, es algo que va también en su programación natural. Es por ello por lo que cuando se les cruza un varón con mayores posibilidades de darle una vida más cómoda y práctica hace que lo miren con buenos ojos. Esto suelo llevar a las “confusiones”. Pero, ¿cómo interpreta esto el cerebro femenino? Con la única explicación que puede dar que no entre en conflicto con las reglas que ya hemos hablado anteriormente, simple, se ha enamorado. Es mucho más fácil darse esa explicación que decir que este nuevo varón le puede dar una mejor vida, sería muy mediocre reconocer eso. Y ni que decir tiene que como vanidosas que son nunca aceptarán que su estatus adquirido es gracias al de una pareja más $olvente. Por tanto, tapan la verdadera explicación con algo que es imposible de contrariar, la explicación del enamoramiento.

Existen tres clases de mujeres:

1) Las hermosas.
2) Las inteligentes.
3) La mayoría.


Las tres dejan por igual a un masculino por otro, si consideran que son mejores prospectos a futuro para sus respectivos proyectos reproductivos.

Las inteligentes, a sabiendas que su atractivo físico no dura para siempre, procuran mantener a su lado un masculino que las quieran y las contengan.

Y ésas, no lo largan ni a palos.

Las hermosas son eso: un recipiente atractivo lleno de vacío, como el espacio entre los átomos.

Son muy útiles para fines netamente recreativos y posteriormente, descartables antes que se pongan a hablar mucho.

Y el tercer grupo, la mayoría, lamentablemente, suelen acumular lo peor del género; habida cuenta que creen que son inteligentes y encima, que son atractivas.

Pensando que al serlo pueden manejar a los hombres a su entera voluntad.

Si muchos foristas analizaran sus respectivos casos, se encontrarán que sus cándidas ahora ex-noviecitas, pertenecían a este último grupo, y así actuaban.


Por supuesto, la $olvencia no es lo único que valora una mujer de un hombre. Están las actitudes de hombre que aquí defendemos. Todo hombre que no posea dichas actitudes está en el horno, tarde o temprano se le cruzará un hombre que si posea dichas actitudes y el accionar es el mismo que el ya descrito. Por tanto, si deseáis que una mujer se mantenga a vuestro lado recordad sed siempre un HOMBRE, tened vuestra propia vida, inquietudes, proyectos, conoced mundo y por supuesto no consintáis actitudes histéricas en ninguna mujer.


Cuando cualquier mujer reconoce a regañadientes que si se pelotudiza con otra poronga, así sea, para fantasear, puede ser dejada y de esa forma, concluir abruptamente todos sus planes para ganarse tipos, que las preñen y mantengan, lo van a pensar y mucho, antes de andar fantaseando con japis que ellas creen que pueden hacer levantar hasta el ombligo.

Es que hoy día, los hombres están muy temerosos que los dejen... y no puedan conseguir otra mina como la que los están dejando.

Y ojalá que eso sucediera con mucha frecuencia, porque se evitarían penosos divorcios y por añadidura, sacarse de encima clavos que no sirven para gran cosa, salvo para tener venturosos revolcones.


Frecuentemente ocurre, que las mujeres que han incurrido en dejar a un hombre por uno nuevo del que se han “enamorado” descubren que no les es tan práctico como esperaban. Ante esto también tienen un mecanismo de protección, siempre mantienen su salvavidas en pro de “la amistad”.

Es que cualquier mina piensa que sus atributos pectorales -(*Y*)- y la cachufleta a la que están adheridas, son garantía de ganarse tipos de manera casi eterna.

Y los masculinos con mayor veteranía saben que esas minas son para algunos polvitos... y luego descartarlas.

Por eso, esas que creen que por tener abundante delantera van a llevarse a todos los hombres por delante... que se vayan olvidando porque son eminentemente descartables.


Otra derivada que he podido observar en el comportamiento de las mujeres es el odio y resentimiento que tienen hacia los hombres que ellas mismas han dejado y les demuestran indiferencia. Por todo lo que ya hemos comentado son incapaces de asumir que le son completamente indiferente a un hombre que ellas consideraban de su posesión, incluso después de haberle dejado en el banquillo de suplentes. Esto entra en conflicto con su vanidad e incapaces de asumir que son historia debido a su mediocridad, la única solución práctica que tienen para salir airosas de dicho conflicto sin cortocircuitar es un odio incomprensible ante el hombre que ahora les muestra completa indiferencia y no quiere volver a saber nada de ellas.

En Iberoamérica se les enseñan las mismas pelotudeces que trajeron sus antepasados conquistadores/depredadores del Viejo Mundo: que ellas son el premio.
 


Analizando el mecanismo que domina el accionar de las mujeres llego a la conclusión que no podemos odiarles por la manera en que proceden. Es algo que es innato a ellas y ante ello poco o nada pueden hacer. Al final al escenario de las relaciones de pareja al que llego con todas estas reflexiones es bastante descorazonador. Pareciendo que nunca podremos vivir tranquilos una relación de pareja. Lo cierto es que ante dichas circunstancias nada podemos hacer, lo único que nos queda es tener una vida lo más plena posible, siendo el HOMBRE que defendemos que se debe de ser, fundamentalmente por dos motivos:

- Una mujer que tiene un HOMBRE de verdad a su lado difícilmente encontrará uno que despierte tanto respeto como esa persona que esta a su lado. Por tanto será mucho más difícil que se “confunda”.
- En el caso de llegar a “confundirse” no es el fin de mundo. Somos una persona con nuestra propia vida, proyectos de futuro, nuestro mundo no queda vacío por la ausencia de la que había sido hasta ese momento nuestra compañera. En definitiva, nuestro mundo poco o nada cambia puesto que tenemos mucha más vida.

Hay mucha envidia dando vueltas por allí.

Que no puede soslayarse por el mero hecho femenino de andar dejando tipos porque no les gustó alguna estupidez del flaco.

Por supuesto, odiar a una expareja es algo que está demás. Si entendemos que es un accionar que va en su naturaleza no tenemos motivo para odiarlas, simplemente son así y lo sabemos.

En la medida que se tiene novia/pareja, hay que aprovecharla.

Cuando se pelotudice y quiera irse con otro... flaca, suerte, buen viaje, y no vuelvas a contactarme por varias reeencarnaciones.

Así de simple.


Saludos!
« Última modificación: 10 de Junio de 2018, 05:10:58 pm por juanpindonga »
Sale con fritas!
Y con sushi.

Borders? I have never seen one. But I have heard they exist in the minds of some people. Thor Heyerdahl