Autor Tema: Ya no te aferres (a un imposible)  (Leído 5565 veces)

Desconectado Kioreker

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Ya no te aferres (a un imposible)
« en: 26 de Octubre de 2012, 10:28:59 pm »
En esta ocasión les presento un artículo redactado por una persona ajena al foro, este artículo lo encontré navegando por internet.
El autor es la psicoterapeuta individual, familiar y de pareja Valeria Villa, a quien agradezco su aprobación para copiar aquí su artículo.

No he tenido el placer de leer los demás artículos o ideas de esta persona, por lo que no puedo decir que concordamos con ella totalmente. Más bien me agradó este artículo en particular porque refleja totalmente una de las bases de nuestra "filosofía" en este foro.



Ya no te aferres (a un imposible)

Aferrarse significa atrapar, asegurar, afianzar, retener, aprisionar.  Aferrarse a un imposible es un doble dolor: retener, aprisionar y obstinarse en conservar algo que no puede ser.  Algo que no es parte de la realidad , y que a veces solamente vive en nuestra fantasía.

Nos aferramos más en tanto más vacío tenemos que llenar. En la medida en que no te amas suficiente, más necesitas que los otros te amen.  Si no te amas, si en soledad sientes vacío, voltearás la atención a los otros, para que llenen ese espacio y para que te den el amor que tú mismo no puedes darte.

Las consecuencias de aferrarse al amor de los otros son trascendentes para la calidad de tu vida: primero, generas dependencia, al depositar afuera la confirmación de tu valor como persona digna de amor. El peligro de depender afectivamente, es que en cualquier momento, después de un tiempo corto o muy largo, el otro puede dejarte de amar.  La dependencia te hace sentirte incompleto porque crees que sólo cuando alguien te ama, te completas.   Así que si algo sale mal,  te quedarás con el vacío y con la sensación de estar a medias.

Mientras menos nos amamos a nosotros mismos, más nos aferramos a nuestras idealizaciones de los otros. Podemos sentir, sin que medie la reflexión, que estamos ante el amor de nuestra vida, la amiga perfecta o el trabajo de nuestros sueños.  Pero toda idealización, lleva a la desilusión. Siempre, radicalmente siempre.

Idealizan los que se sienten solos, los que no se caen bien, los que muchas veces han pensado que nada les sale bien, que nadie los quiere, que donde ponen el ojo, meten la pata. Idealizan los que no han logrado sentirse satisfechos con su realidad. Las probabilidades de que se rompa el corazón cuando idealizamos, son altísimas. Idealizar es el camino más corto para la decepción y el sufrimiento.

No amarnos a nosotros mismos, surge de una autodevaluación aprendida mucho tiempo atrás. La imagen del yo devaluado, fue construida en las etapas tempranas del desarrollo, a causa de padres devaluadores, maltratadores o abandonadores. La imagen del yo se construyó a partir del sentimiento de carencia, con el cual se llega hasta la vida adulta. Inconscientemente, se siguen eligiendo parejas, amigos, trabajos, que nos confirmen la visión que tenemos de nosotros mismos. Si no creo ser digno de amor, elegiré parejas que no me amen. Si alguien me ama y me respeta, quizá saldré huyendo, porque no sé qué hacer cuando alguien me ama. Si tengo oportunidades de logro, quizá las deje pasar o me encargue, inconscientemente, de destruirlas.

 
Algunos de los síntomas de quien no se ama a continuación:

1. Pensar que la vida tiene que ser sufrida. Creer que este es un valle de lágrimas y estar predispuesto a aceptar situaciones dolorosas.

2. Idealizar el amor y las situaciones en general.

3. Vivir recurrentemente con sentimientos de abandono, vació y soledad. 

4. Sufrir decepciones amorosas frecuentes.

5. Aceptar relaciones poco amorosas, de explotación, o de falta de reciprocidad, por creer que eso es lo único a lo que puedes aspirar.

6. Rechazar relaciones que son pacíficas, basadas en el respeto y en la empatía. Ahuyentarlas, sabotearlas, no creerte merecedor de ellas.

7. Depender emocionalmente de la opinión que los otros tengan de ti. Desmoronarte y sufrir cuanto tienes  diferencias con los demás o cuando alguien te critica o se aleja de ti.  Sufrir intensa y prolongadamente el desamor.

8. Dificultad (o imposibilidad) para despedirse de ciclos que han terminado (relaciones amorosas que terminaron hace años, trabajos que se han vuelto monótonos y poco gratificantes, amistades que son más tradición que realidad).


Los antídotos para estos síntomas son el autoconocimiento, el reconocimiento humilde de que se tiene un problema de autodevaluación, el desarrollo de la autonomía que permita saber con certeza que somos queribles y dignos de amor, independientemente de que haya quien nos quiera o nos ame. Y mucha paciencia, porque los cambios en la estructura de la personalidad, requieren tiempo y dedicación.


El amor está en todo y en todas partes.  Si no lo sientes,  si no lo alcanzas a ver, quizá necesites ayuda profesional.



*Vale Villa es psicoterapeuta individual, familiar y de pareja desde hace más de 10 años.
Tiene dos consultorios: (México) Hospital Médica Sur 5606 7245/3481 y Lomas de Chapultepec 5520 5525
La puedes seguir en twitter @valevillag o escuchar su Radioterapia en el 102.5 FM en el D.. ( http://www.audio.noticiasmvs.com ) los lunes a las 12:00 horas en MVS radio.
« Última modificación: 26 de Octubre de 2012, 11:15:05 pm por Kioreker »
Podemos quedarnos aquí, recibiendo la mierda sobre nosotros, o podemos luchar por volver a la luz. Podemos salir de este infierno, escalando, una pulgada a la vez.

 

     
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