Autor Tema: Relaciones afectivas desechables: el consumo de la fugacidad amorosa.  (Leído 1084 veces)

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Relaciones afectivas desechables: el consumo de la fugacidad amorosa.
« en: 22 de Septiembre de 2016, 10:15:12 pm »
En tiempos modernos,  el amor es un contrato en blanco con la esperanza insulsa de culminar en un “hasta siempre”. A conciencia, no será jamás un pacto firmado donde se responsabilice a ambas partes de algo eterno.

Debemos profundizar en los sucesos futuros como incertidumbre —remarcando el ámbito que aquí se expone—. Hoy puede ser todo maravilla, mañana será desgracia y añoranza. Por eso, los compañeros repiten con asiduidad gestionar  los sentimientos y emparejarse con mujeres (u hombres) que sean funcionales (objetivos en común y crecimiento en pareja), aunque no se certifique su duración prolongada.

Menciona Zygmunt Bauman:   “Si usted invierte en una relación, el provecho que espera de ella es en primer lugar seguridad, en sus diversos sentidos: la cercanía de una mano que ofrezca ayuda en el momento en que más la necesite, que ofrezca socorro en el dolor, compañía en la soledad, que ayude cuando hay problemas, que consuele en la derrota y aplauda en las victorias; y que también ofrezca una pronta gratificación. Pero escuche esta advertencia: las promesas de compromiso en una relación, una vez establecida, "no significan nada a largo plazo".1

Datos arrojan que en el nuevo milenio, el 60% de los matrimonios actuales pueden terminar en divorcio los próximos diez años.2

¿Pero eso significa que vivamos con miedo a la soltería?, No. ¿O que nunca encontraremos a alguien afín…? Dúdenlo.

Un caso en particular que leí en la red hace algunos días, me llamó la atención:

Una mujer decidió botar a su marido después de  30 años de casados. Destrozado anímicamente, el hombre comía en un McDon-crap (donde hacen las peores hamburguesas del universo), lamentando su “infortunio”.
Ese día, una chica fue al lugar, lo reconoció, hablaron, he intentó reanimarlo a su manera.
Por la noche compartieron piel, y al parecer nació una relación.

Al enterarse la ex–mujer, aseveraba sentirse “devastada” […]

La historia aquí.3

Debemos asimilar nuestra época, aprender a valorar nuestro tiempo cosechando nuestro porvenir, disfrutando lo que nos ofrece este planeta y quien sabe, quizás encontremos a alguien que desee compartir sus días a nuestro lado; tal vez está en el próximo establecimiento de comida rápida.


1. Bauman, Zygmunt, Amor Líquido, Editorial FCE, Buenos Aires, Argentina, 2005 , p.13
    Burgess, Adrienne: “Las promesas de compromiso, no significan nada a largo plazo”, Will You Still Love Me Tomorrow, Chicago, Vermilion, 2001, citado en  Guardian Weekend, 26 de enero de 2002.

2. Giddens, Anthony, Sociología: 3era Edición, Alianza Editorial S.A., Madrid, 2000, p. 225.
3. http://www.abc.es/sociedad/abci-youtube-chica-pide-matrimonio-conserje-instituto-60-anos-201609191736_noticia.html

"Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón". —Jorge Luis Borges.

 

     
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