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Flaca... ¿qué parte no entendiste?

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juanpindonga:
A veces la tecnología suele ser muy útil... y otras veces, se transforma en un dolor de cabeza.

Hoy día instalar un sistema de videosupervisión no es lo que antaño era hacerlo; las instrucciones son bastante sencillas y simplemente, hay que seguir los instructivos y armarse de paciencia para ir instalando cada camarita.

Además, los costos bajaron enormemente, de manera que evitando contratar un instalador, se puede disponer de un eficiente sistema de videosupervisión por una cifra aceptable.

De tal forma que un buen día después de comprar las cámaras, la grabadora, el disco rígido, una bobina de cable coaxial, herramientas para armar los conectores y la instalación física, me dediqué a armar la red de cámaras.

De a poquito, una cámara por aquí, otra en un poste mirando hacia abajo, luego otra cámara por allá, y en los interiores ver donde instalarlas, finalmente, las 16 cámaras quedaron operativas. Último detalle, el monitor para verlas y la conexión a Internet.

Ya que estamos, hagámosla completa. Que la red de video sea supervisable desde el «esmárfon» cuando no estoy en casa.

Y buhé. Se pelotudea un poco con el celular, haciendo zoom en las cámaras que lo permiten, moviendo otras que tienen motorcito, viendo como de noche las luces infrarrojas permiten ver lo que no se ve... en fin... está todo funcionando.

La novia de turno no tuvo la mejor idea que en mi ausencia, -teniendo las llaves de mi auto y de mi casa, por si surgía algún inconveniente- llevarse a fornicar usando mi auto, a un compañero de trabajo... a mi vivienda.

O era estúpida, o muy pelotuda o simplemente, la cachufleta le obnubiló el cerebro, ingresó luego de introducir el código de seguridad de la alarma, con el flaco del brazo, siendo filmados ambos por las microcamaritas; para desazón de este humilde escriba, veo como la fémina le baja los lienzos a su eventual compañero de sexo y luego de ponerse ella misma en pelotas, le ejecuta un «solo de flauta» en mi líving, para luego terminar el acto fornicial en mi propio dormitorio (en donde no hay cámaras).

Todo esto presenciado a la distancia desde mi teléfono celular, que recibió un mensaje de alerta al activarse los sensores de movimiento conectados a algunas cámaras.

A mi regreso, invito nuevamente a la Srta. en cuestión a tener una sesión revolcatoria, y concluyendo la misma, le muestro un sobre en donde se la ve a ella en actitudes indubitablemente fifatorias, y al pedirle algún tipo de explicación del porqué quiso usar mi casa como albergue transitorio (también usó mi auto para traer a su amiguito), no supo articular respuestas coherentes.

Frente a ese nivel de estulticia, mi propuesta fue simple: te vas de esta ciudad en menos de una semana, caso contrario, subo tus proezas sexuales a Internet y envío los hiperenlaces a tu empleador y amistades... y vos vas a tener que dar unas cuantas explicaciones de lo que estabas haciendo acá.

Eso, hecho extensivo a su compañerito eventual de revolcón.

Los dos se fueron rapidísimo. En menos de cuatro día juntaron sus pertenencias, calculo que arreglaron el tema del alquiler y de los servicios impagos, y volvieron a Buenos Aires.

Si bien no quise mostrar los videos capturados por la grabadora, me encargué que mucha gente se enterara del tipo de mina que es la fémina en cuestión. Y de los escasos -por no inexistentes- escrúpulos de su compañero sexual, sabiendo perfectamente a donde estaba yendo a tener un revolcón.


Hasta ahí, todo normal. Como en cualquier historieta de cornamentas, uno se acostumbra en el tiempo a los cuernos como algo inevitable que puede acontecerle en cualquier momento a un masculino y deja de preocuparse por la adúltera y de como le vaya en su vida.

El tema es que la fémina me volvió a contactar.

Muy sueltita de cuerpo, me pregunta si puede volver, que quiere empezar todo de nuevo.

Sin dudas, la memoria argollativa de una mujer está teniendo de momento, una muy breve duración... o se olvidó que tengo almacenadas sus secuencias revolcatorias o piensa que fue un comentario sin mucho sustento.

El tema fue simple:

"-... flaca, ¿que parte no entendiste que te pesqué corneándome en mi casa? ¿Tanto te cuesta comprender que procediste como el orto, vulnerando toda la confianza que se depositó en vos? Al final esa expresión que hace referencia a que las mujeres piensan con la cotorra y la billetera, es real".



Mas allá de lo surrealista de la situación, sirve perfectamente para demostrar que hoy día, a las mujeres les importa muy poco su propia fidelidad, y creen que por estar adheridas a una cachufleta, pueden hacer con los hombres lo que se les venga en ganas.

En la errónea creencia que un masculino, con tal de estar con una mina, le perdona todo.

No tengo intenciones de subir a Internet sus videítos erótico-revolcatorios, porque sin dudas la destruiría de por vida. Y tal vez, incluso, perjudicaría su relación con eventuales hijos.

Pero, ella no tiene porqué saber de mis intenciones... preferible que crea que tarde o temprano, aparecerá en múltiples portales de Internet ejecutando ese famoso «solo de flauta» del que le exhibí las correspondientes impresiones de capturas de pantalla.

Y que sirva como experiencia que nadie está a salvo de los cuernos... y que perfectamente se puede prescindir de una fémina que se burló olímpicamente de la confianza depositada en ella.

Wilfred:
Había leído este relato tuyo en otros posteos Dr. Pero siempre es un gusto volver a releerlos con mas detalles.  :ok:

Quizás a nosotros nos resulta inentendible el accionar femenino, y que decir de su "lógica". No se como hiciste para volver a verla sin que te tiemble el pulso.

En mi caso y en relación a los cuernos o situaciones similares, utilizo el bien y confiable "Nos tomemos un tiempo, yo te llamo". Creo que de seguir interrogando o hablando sabiendo lo que hizo, seria malgastar mi tiempo.


Un saludo pindonga

Canis_lupus:
Hola master Juanpindonga!

Como siempre agradecerte que continúes ayudando a todos los compañeros del foro y a los que llevamos más tiempo, ya que siempre se aprenden cosas nuevas.
Por otra parte, si no entendí mal, algún que otro compañero de los que algunos le teníamos aprecio, traicionaron el foro, cosa que fastidia.

Respecto al tema, no sé como no perdiste en control con esta mina, yo en tu situación creo que hubiera tenido algún problema grave.

Me pregunto si en el caso de no haberla descubierto, ella hubiese seguido actuando de forma normal con tu persona...hay que ser muy yegua para llevarse a otro hombre a tu vivienda.

Me gustaría que comentaras como actuar en estos casos sin llegar a perder el control.

Un saludo Juanpindonga

evolution:
Que situación difícil te tocó pasar...   :cry1: :mrdr2:

Me quedé pensando...te diste cuenta de la infidelidad porque instalaste las cámaras...que te avisaron...porque hubo movimiento...

Tiempo antes de que esto suceda...tuviste algún indicio de potencial infidelidad de ésta mujer...sospechabas?

Skynet:
Excelente tu accionar. En mi caso creo que no le hubiese vuelto a hablar nunca jamás de los jamases, así que no sé como lograste mantener tu temple.

Me dio bronca mientras leia el relato, que manga de forros esos dos.


--- Cita de: juanpindonga en 26 de Septiembre de 2017, 10:56:55 am ---En la errónea creencia que un masculino, con tal de estar con una mina, le perdona todo.

--- Fin de la cita ---

Lamentable pero real :sad2:

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