Autor Tema: Me dejó mi novia por otro (4 años y medio)  (Leído 1879 veces)

Desconectado juanpindonga

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Re:Me dejó mi novia por otro (4 años y medio)
« Respuesta #30 en: 25 de Enero de 2019, 06:29:32 am »

Por último: se puede tener una vida de soltero permanente, y ser feliz con intensidad.

Y muchas veces, lamentablemente, se puede tener una vida en pareja... muy infeliz.

Conozco a varios «ermitaños» quienes decidieron mantener una vida de soltería, y viven y sienten de una forma muy intensa todo lo que les toca hacer a diario.

Montañistas o nautas, abrazaron una vida de soltería que les permite tener un encuentro con sus propias existencias de forma total.

Y si les aparece una fémina (siempre aparecen, así se resistan) saben evaluar perfectamente el perfil de tal mujer para saber si les puede servir para una eventual convivencia... o para un eventual revolcón y su ruta.

Por eso, mujeres sobran.

Y mujeres desesperadas por tener pareja, sobran aún mas.


Saludos!


Creo que voy a apuntar a esto este año (estar sin pareja) y evaluar si me agrada vivir así, como menciona: ser un soltero permanente. La verdad nunca me lo había planteado. Hay mucha carga que viene en general de nuestra historia familiar, la sociedad, inseguridades, miedo a la soledad, que en realidad ven el objetivo de tener pareja desde la carencia. Si logro sentirme feliz, realizado, tranquilo en el transcurso de este año voy a replantearme si me gustaría llegar al matrimonio. Por ahora era un objetivo que consideraba indispensable en mi vida para ser feliz en el largo plazo. La verdad ahora tengo mis dudas. Es cosa de leer las historias de este foro y darse cuenta de cuánto más se puede llegar a sufrir cuando hay hijos de por medio, bienes, y mucho más apego por largos años de convivencia.

La soltería tiene ventajas y, obviamente, desventajas.

Dentro de las desventajas, está el ¿«oprobio»? social por no estar emparejado, mientras que gran parte de tus amigos, sí lo están.

Y los comentarios fútiles de "-... y... ¿para cuando?"

Por otro lado, si te gusta dormir acompañado, estar solo en una catrera grande suele ser un tanto inconveniente.

De tal forma que si optaste por la soltería... simplemente, reducí el tamaño de la cama.

Las ventajas de estar soltero suelen ser bastante soslayadas por quienes no lo están.

La posibilidad de hacer lo que te venga en ganas todos los días (incluso, tener un trabajo que te alcance para sobrevivir y que te deje mucho tiempo libre para viajar) está siempre presente.

También la conveniencia de no tener que andar agradando a nadie para que te preste atención.

A mí me gustan sobremanera, actividades para hacer en solitario.

Escalar en invierno, es una de ellas.

Esto es, me subo a los esquíes y desaparezco por las montañas el tiempo que pueda o quiera, sin ningún tipo de restricción ni atadura.

Y volver cuando me vuelva en ganas, no antes.

También me gusta embarcarme y navegar a vela todo lo que pueda. Sentadito en popa, viendo como la embarcación se maneja solita con el autopiloto, mientras me preparo para merendar a bordo.

El silencio, ese que tanto le asusta a la gente, suele ser esclarecedor a la hora de vivir plenamente una soltería.

Estar en un bosque nevado, con varios metros caídos de nieve, sin ruido alguno, en donde apenas se sienten los ruiditos de los esquíes al deslizarse, o el crujido de las raquetas, sumado a escuchar la propia actividad cardíaca, difícilmente tenga parangón.

O sinó, bajo parámetros mas «náuticos», fondear en una islita desierta, sin nadie cerca en muchos kilómetros a la redonda, tiene un encanto particular.

Hay muchos trotamundos que optaron por viajar solos. En donde la (in)conveniencia de estar acompañado, suele ser muy cuestionable por la soltura de poder hacer lo que uno quiere.

Todo ese tipo de actividades es ferozmente odiado por el género femenino.

Una vez, una «ex» me discutía sobre mi decisión de ir a escalar una montaña que requería de mas de una semana de aproximación y otro tanto de regreso (sumado al tiempo propio para escalarla).

Y el comentario fue "-... ¿qué tiene esa montañita de mierda que no tenga yo?".

Jijijiji... mucho.

Sobre todo, que no habla ni exige nada.

De hecho me amenazó con dejarme instantáneamente si decidía ir a escalar ese volcán.

Mi respuesta, simple, "-... te llamo a mi regreso".

Por supuesto, cuando volví veinticuatro días después, estaba mas furiosa que avispa a la que le han desarmado el nido.

Una única llamada lo confirmó.

Y buhé... se esperará un tiempo y se le buscará un reemplazo.

Solita volvió amansada y sin ganas de joder (al menos, por un tiempo).





El hombre sigue siendo un cazador solitario.

En cambio, la mujer, tiene que tener actitudes mas gregarias, por ejemplo, juntarse con las amigas a cotorrear cuales papagayas en celo, porque es la única forma que tienen de compartir lo que mas les gusta hacer: tener y criar hijos.

Antaño, al vivir en la cueva primigenia, muchas mujeres tenían estrechos lazos parentales.

Y entre todas cuidaban a los hijos de todas, mientras los eventuales padres de los retoños, salían a cazar brontosaurios a garroazos para preparar milangas de dinosaurio con fritas para la hora de la cena.

Aquel masculino que abraza la soltería, lo hace por convicción, no por obligación.

Disfruta de su propia persona, de su introspección, de su vida íntima.

No le importa en lo mas mínimo si alguna mujer le cuestiona sus actividades en solitario.

Hace lo que su conciencia le dicta... y el resto le importa un pimiento.

Saludos!
Sale con fritas!
Y con sushi.

Borders? I have never seen one. But I have heard they exist in the minds of some people. Thor Heyerdahl

 

     
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