Autor Tema: Revolcón automotriz: interacciones y propuestas.  (Leído 481 veces)

Desconectado juanpindonga

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Revolcón automotriz: interacciones y propuestas.
« en: 21 de Abril de 2019, 02:11:16 am »
Tarde o temprano, en la vida de cualquier masculino, se le va a plantear la posibilidad de «lanerpo» en sitios exóticos.

En el historial de este humilde escriba, aparecen recuerdos de revolcones épicos dentro de carpas, ómnibus, dentro de una islita en la mitad de una populosa ciudad, a bordo de embarcaciones varias, la lista sigue... y concluye sigilosamente dentro del habitáculo de un automóvil.

Si hay sitios incómodos para tener un revolcón, ése es el interior de un automóvil.

Mas allá de su diseño específico para transportar humanos y/o similares, su uso como revolcadero extemporáneo y sutil, puede estar teñido de diversas connotaciones que van desde lo risible hasta en el hecho de sentirse cual contorsionista de circo para evitar no ensartarse en algún orificio anatómico, la palanca de cambios de marcha del susodicho rodado.

El género femenino adora a los masculinos pudientes.

Siempre que pueda, va a descartar sin muchos melidres a todo hombre al que consideren, como mínimo, por apenas debajo del estándar con el que ellas alucinan a la hora de encontrar un masculino definido como ideal.

Léase, con vivienda propia, buen ingreso dinerario y, por supuesto, un vehículo que la lleve a ella a donde a ella se le cante... obviamente, a expensas del masculino de turno.

Peeero... las necesidades revolcatorias suelen tener caripela de herejes.

Y esto es, utilizar un vehículo cuya finalidad es la de transportar «homo sapiens» como albergue transitorio, motel, amueblada (la lista de sinónimos sigue).

Ahora, mas allá de lo risible -y divertido- que pueda resultar una feroz junta de ombligos en el interior del habitáculo de un automóvil, se me ocurrió preguntar a algún que otro exponente del género femenino sobre sus opiniones al respecto... y de como se sienten ellas a la hora de ser «desfloradas repetidas veces» dentro de un automóvil.

La respuesta no se hizo esperar: es incómodo.

Además, sugerido por una ilustrísima Srta. a quien conozco desde hace muchos años, estirarle la cachufleta a una mina dentro de un automóvil significa para la fémina, que el masculino desfondador de opillos, no quiere llevarla ni a su vivienda, ni a un establecimiento constituído con netas funciones revolcatorias.

Punto en contra del hombre, obviamente.

Ahora, muchas féminas que han perdido cándidamente la virtud sobre el tapizado de un automóvil, olvidan convenientemente que muchas, mas de las que quieren admitirlo, también lo hicieron entre yuyos, pastos y malezas varias, que, si se compara con lo acontecido sobre un automotor, es un poco menos incómodo (aunque expuesto mas a un feroz ataque de mosquitos, hormigas y alergizantes bichos colorados); a tal punto que un artículo que este escriba leyó hace muchos años en una urticante publicación humorística ya desaparecida, hacía referencia, por parte de la redactora de la nota, que una gran proporción de las féminas en edad de merecer, perdían el virgo... entre los yuyos.

De lo que se desprende que de no existir tales cómplices pastizales, gran parte de la población femenina moriría virgen, sin dudas.

Hace casi ya 35 años, a este redactor se le ocurrió comprar un vehículo del menor precio posible, y adaptarlo para viajes hacia el litoral patagónico a buscar pequeños fósiles marinos.

La elección recayó en una desvencijada combi VolksWagen, que fue modificada poniéndole una minúscula litera, un bañito químico, una cocinita aún mas chiquitita, una mesita de risa para poder comer y apenas algo similar a una alacena para guardar enseres domésticos.

Existía en aquellas lejanas épocas (allá en 1977) una VolksWagen, modelo Westfalia, que ya se adquiría adaptada como función furgoneta/casa rodante, vehículo que quedaba fuera del alcance de cualquier novel usuario de automóviles utilitarios, por su elevado costo.

De ahí que decidí modificar un modelo estándar, que se hallaba en estado deplorable, hasta transformarlo en una ¿decente? casa rodante autopropulsada.

El variopinto resultado del diseño no me desagradó... al fin y al cabo, la idea era ir a sitios relativamente remotos, en los que los caminos (incluyendo rutas nacionales de porte) eran de tierra, no existían servicios tales como hotelería, merenderos, restaurantes ni nada que se le pareciera.

Los viajes fueron divertidos.

El tema es que alguien notó, con bastante inteligencia, que la susodicha furgoneta parcialmente modificada como vivienda móvil, podía ser utilzara con eficiencia cual albergue transitorio móvil... y eso llevó a que la VolskWagen fuera rebautizada como «PolvsWagen»... con cierta justicia poética, por demás.

Ahora, el punto de tener un ardoroso encuentro con alguna exponente del género femenino dentro del susodicho vehículo, sobre todo si era en verano, exponía a los dos sufridos amantes a cocinarse en sus propios jugos... llegando al penoso extremo en el que se podía requerir hasta de un cilindro con oxígeno para poder recuperar el resuello después del noble acto revolcatorio.

Claro... a falta de lugares afines (sobre todo en ciudades populosas) y de disponer de los dineros necesarios para rentar habitaciones con las comodidades siempre exigidas por el género femenino, la PolvsWagen cumplió admirablemente bien su finalidad de revolcadero móvil.

Ahora, definitivamente... era una solución de compromiso.

Hecho y diseñado como opción alternativa, al disponer de los dineros necesarios para ofertarle a la eventual compañía femenina, de un sitio «como a ellas les gusta», ninguna mina aceptaría ser sutilmente descorchada dentro de un minúsculo vehículo como la «PolvsWagen», menos aún, dentro de un muy cómodo automóvil moderno... aunque no diseñado para los nobles y muy necesarios objetivos revolcatorios que se suelen tener cuando aparece la compañía femenina ad-hoc.

Dicho en buen romance, de elegir una mina, siempre va a preferir la casa/apartamento de él.

Para poder ver donde vive, para proyectarse en el tiempo y saber si tal vivienda le va a ser útil para un eventual proyecto reproductivo con encares visionarios netamente femeninos, para analizar con precisión el poder adquisitivo de ese masculino que quiere bajarle los lienzos... la lista sigue y continúa, siempre siendo con considerandos netamente peyorativos a la hora de entregar el :ass: dentro de una furgoneta y viéndose como muy positivos y adecentados, aquellos revolcones producidos en la comodidad de un dormitorio (o habitación afín) próximo a un cuarto de aguas con abundantes comodidades. Sobre todo, de esas que el género femenino aprecia sobremanera (ducha, hidromasaje, excusados cómodos y la lista sigue).

En fin.

Las minas se han puesto en hiperselectivas.

Sin dudas, la deplorable campaña publiciaria de una firma de productos capilares de origen gala, que ostentaba un aún mas deplorable eslógan de "-... porque yo lo valgo" (aunque la fémina no valiera ni media puteada) hizo que se pusieran en estrechas, y exigieran todo a cambio de apenas, exhibir un poco la delantera, anticipo inquietante de lo que va a ser considerado como "-... tocar el cielo con las manos" (o sucedáneos razonables, como (*Y*)).

Léase, no entregan el rosquete ni a palos en cualquier sitio, orientando su selectividad a lugares premium a la hora de ser prolijamente seducidas.

Lástima.

Era divertido tener revolcones en cualquier parte, sin mayores preocupaciones ni exigencias, por más que  la fémina corriera el riesgo de ser ensartada por un junco en la mitad de un pajonal, en pleno y ardorosa junta de ombligos.

Ellas se lo pierden.

De todos modos, Sres., a modo de resumen: si tienen que bajarle la caña a una fémina, llévenselas a un sitio que al menos, disponga de 2.85 metros cuadrados de blando colchón y un baño relativamente decente al lado.

Y si puede ser también, con disponibilidad de bebestibles fríos para que la fémina pueda refrescar su garganta, mejor aún.

Saludos.... y buenos revolcones.

 :czy2:

 :shm2:
Sale con fritas!
Y con sushi.

Borders? I have never seen one. But I have heard they exist in the minds of some people. Thor Heyerdahl

Desconectado theghostofsparta

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Re:Revolcón automotriz: interacciones y propuestas.
« Respuesta #1 en: 22 de Abril de 2019, 06:24:32 pm »
Un saludo especial maestro.

Sobre este hilo -y como propietario de un vehiculo- quisiera dar algunas opiniones:

1. Si, el decirle a una chica "te recojo en x sitio, voy en mi auto", te abre mas puertas que en el caso contrario. Siento -ojo, como una percepción personal- que el hecho de tener un auto te valoriza: por el hecho de tenerlo, por la experticia que implica maniobrarlo, por los riesgos que supone el conducirlo -el trafico, percances mecanicos-, por el imaginario que se suscita al pensar que asi como uno lleva a X chica, puede llevar a Y chica y sucesivamente.

2. Te leia no hace mucho en un hilo viejisímo, sobre algo relacionado con algo que mencioné antes: las fallas mecanicas; el que tengas un auto y estes preparado para esa suerte de eventualidades, te hacen -creo- mas atractivo, mas experto, menos niño.

3. El auto te brinda la oportunidad de un espacio intimo; pienso que si la situación da para mas, el beso puede convertirse en otra cosa que seria imposible en las multitudes de -pongamos por caso- un centro comercial.

CONCLUSIONES.

1. El auto te suma, y te suma mucho. Creo que es muy importante pero no determinante.
2. En consonancia de lo anterior, no creo que deberia considerarse un requisito de exito para alguien que no dispone de un auto
3. El hecho de sumarte -pienso- es tambien función de la cultura y del medio social. No creería que en un pais desarrollado, el hecho de tener auto sea tan deslumbrante. Creo que nuestra condición tercermundista hace muchas veces que "los de arriba se sienten en los de abajo", basado en variables tan efimeras como el tener -o no- un coche.

Un saludo

 :hat:

Desconectado Gastón

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Re:Revolcón automotriz: interacciones y propuestas.
« Respuesta #2 en: 22 de Abril de 2019, 06:49:33 pm »
El sexo en el auto responde por lo general a la improvisacion. El plan no era un garche pero la cosa va pasando de menores a mayores y por calenturas se da ahi nomas. Por lo general. En otras ocasiones esta en el plano de la fantasia. Y en el menos forma parte de los que no disponen de un lugar mejor o el dinero para un telo.

Como sea; habra unanimidad de que es de los lugares mas incomodos que puedan existir.

Yo he sido juez y parte. Lo he tenido por todas las razones que supe exponer. A veces el auto era mio y en otras yo la iba de pasajero.
A mis rutinas de ejercicio las hago por caminos rurales y cuando estoy en el tramo de regreso ya esta entrando la noche y no es inusual encontrarse autos o utilirarios a un lado del camino en pleno acto de garche. Es sabido y hay "zonas rojas" (caminos que son apenas una huella) que los evito para no ser cortamambos pero algunos no son nada intrepidos y lo hacen al par de kilometros adentrados en zona rural y quedan expuestos. Se ven los movimientos clasicos de encanutarse; sobre todo en los que no disponen de polarizados.
En esos casos adivino que la mayoria son puros tramposos en plan de garche express al salir del laburo y antes de volver a casa. Ir a un telo te expone sobremanera (vivo en una ciudad que no llega a los 50.000 hab)

Si puedo elegir en donde revolcarme; un auto es el ultimo de los lugares.
No tiene ni una a favor.

Saludos!

 

     
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