Autor Tema: Y... va a ser duro.  (Leído 2272 veces)

Desconectado juanpindonga

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Y... va a ser duro.
« en: 17 de Octubre de 2020, 11:34:15 am »
Alguien a quien conozco desde hace un montón de años, me estaba contando tiempo atrás, la relación, en cierta medida, tormentosa, con su ahora ya, inminentemente, ex-pareja.

Relación de un par de años de evolución, comenzó cuando la fémina se fue acercando solita a él.

Se conocían ya desde hace unos diez años, ella estaba en aquellas épocas, soltera, con una pareja pseudoestable con un marcado hábito etílico.

Finalmente, abandonó al escabiador (y violento) novio, para volver a estar sola.

Unos tres años atrás, comenzaron a conversar vía redes sociales, concretamente, WhatsApp. Aprovechando como arranque el envío de un mensaje salutatorio inocente por parte del masculino, que le hacía todos los años para la misma fecha a la Srta. en cuestión en un día muy caro para todo el género femenino. Una sutil gentileza, cuando me lo comentaba, que hoy día es casi inexistente.

Finalmente, terminaron ennoviándose; él, entusiasmado con su nueva relación (venía de una ruptura de una relación breve con un feroz corneo incorporado); ella, no tan entusiasmada, pero, con tal de no sentirse solitaria, agarró viaje.

Según me describía esta persona, los primeros seis meses fueron, como es de esperarse, algo memorable. Y, añadió en su relato, muy superior a otras experiencias previas que antes él había tenido, algo notable hoy día, cuando con cada relación, se aleja uno del ideal de lo que se busca en materia femenina.

Peeero, sucedió algo no esperado (por él). Le diagnosticaron una enfermedad hematológica, concretamente, leucemia; lo intentó mantener escondido pero ella, habilidosa a la hora de preguntar, se dio cuenta que algo no andaba bien.

Y fue a partir de eso momento que, sumado a los tradicionales seis meses de bonanza de cualquier relación, todo comenzó un lento declive.

En el devenir del relato de este conocido, uno ya comienza a ir armando lo que le iba a terminar sucediendo a este masculino.

Ella de a poco, comenzó a ponerse mas arisca, menos comunicativa afectivamente; por supuesto, no desdeñaba las salidas que ambos tenían (y que invariablemente, él oblaba y con mucho gusto), lo mismo que vacaciones juntos, fines de semana en hoteles atractivos, salida tras salida a almorzar, merendar o cenar... él me comentaba que no escatimó recursos dinerarios para que ambos disfrutaran cuanta salida pudieran hacer juntos.

Notable. Sobre todo, en épocas en donde los gastos deberían ser compartidos, jamás pidió nada, ni hizo referencia a que él era quien se hacía cargo de todo. Se brindó por entero a su pareja, con absoluto desinterés y entusiasmo de poder vivenciar tiempo y salidas juntos, siempre teniendo en cuenta una potencial convivencia para mas adelante.

A esta altura del relato, había algo que no me cerraba. ¿Sirve hacer de todo por una mujer, para que luego se muestre siempre en perpetuo mal humor, tal como me lo contó esta persona?

La verdad, es que observado bajo un punto de vista netamente imparcial, pareciera que esa máxima que suelo mencionar (en la pareja el hombre pone el dinero, la mujer, el mal humor) es totalmente funcional al género femenino y ya se establece cual norma sistemática.

Había algo que no le terminaba de convencer, era concretamente los horarios en los que la veía a ella conectada vía WhatsApp.

Mas allá de estar todo el día con el teléfono (no me imagino lo que debe ser estar perpetuamente con un plastiquito de celular en la mano), también estaba hasta altas horas de la noche con actividad de WhatsApp... algo que a esta persona comenzó a darle una muy mala espina.

Igual, tuvo la deferencia de jamás preguntarle nada al respecto, ni siquiera, escribirle una línea para ver si le contestaba, respetuoso al máximo de la intimidad de la fémina.

Ya desde el año pasado, me comentaba que no le respondía sus mensajes, ni le devolvía grabaciones (salvo, obviamente, cuando necesitaba algo, situación en la que él respondía instantáneamente con lo que ella le solicitaba); pero igual Srta. en cuestión no se privaba de estar chateando a cualquier hora de la madrugada quien sabe con quien, aunque calculo que no hace falta tener demasiada imaginación para darse cuenta del fin último de tales conversaciones de trasnoche.

Para complicar las cosas, a este conocido se le empeoró su cuadro hematológico y perdió la visión de un ojo. Se lo aguantó como pudo, ahora, viendo con un solo ojo como la fémina estaba escribiendo en el celular hasta altísimas horas de la madrugada... de seguro, por cuestiones laborales no era.

Y luego vino lo peor: el «corvina-19».

Me comentaba que aprovechó hasta el último día pre-cuarentena para estar con ella, saliendo a comer, incluso, a último momento, le compró provisiones de lujo para su despensa en previsión a futuro... y luego, por cuestiones de seguridad y aislamiento, no la pudo volver a ver por casi cinco meses.

Las llamadas invariablemente, las practicaba él, ella no lo llamaba nunca salvo que necesitar algo puntual, (pero sí tenía tiempo para estar chateando por horas), un buen día, con una estrategia que me sorprendió cuando me la relató, logró ir a visitarla avisándole apenas un rato antes... ¡para qué!

Se puso hecha una fiera, que la estaba invadiendo :ouch:, que ella estaba ocupada (calculo que escribiéndose con alguien vía celular)... ya eso fue el acabose.

Igual, el novio, aguantador formidable y de largo aliento, según sus palabras, tomó las cosas con filosofía y tranquilidad de espíritu en verdad, sorprendente. Casi como filosofía Zen.

Por propuesta del masculino, se fueron varias veces juntos de viaje durante la cuarentena (algo impensado meses atrás y bastante difícil de hacer, por cuestiones burocráticas y barreras sanitarias), él hizo cargo de todo, permisos, reservas, viaje, salidas a comer, obsequios; disfrutando juntos cada fin de semana juntos. Lo mas alejado a una postura egoísta. Todo lo contrario, al menos, fue lo que él entendía.

De todos modos, y a esta altura del relato, hilvanando lo que me había comentado antes presencialmente, y ahora, vía teléfono, ya pude hacerme, tristemente, una suerte de composición de lugar.

La fémina debe haber comenzado la relación entusiasmada. Luego, como es de esperarse, a los seis meses, se le pasa la novedad, y comienzan las críticas.

Él, me relataba, de todos modos, prolijo y consistente, intentó construir una relación con visos de duradera. Algo que, por lo visto, no satisfacía lo que la fémina esperaba de dicha relación. Y en verdad no las entiendo, porque se quejan que no hay hombres que quieran comprometerse, que quieran aportar de sus propias humanidades lo necesario para una relación de pareja perdurable... es difícil de analizar

En el ínterin, Guasáp y Tuiter mediante, ella habrá conocido otros masculinos. Me imagino que cuarentena mediante y en base a otros ejemplos volcados en el Foro, a unos cuantos hombres. A los que le habrá dado pelota, o no, dependiendo de sus humores y ocupaciones.

Él, pensando en ir construyendo una relación perdurable. Ella, pensando, factiblemente, en otros masculinos.

 :ouch:  :mad3:

Apenas cuatro días de haber pasado un fin de semana largo juntos, la fémina le descerraja vía mensaje de audio, una grave acusación.

Qué él le había hurtado de su vivienda cierta documentación laboral importante para ella.

El flaco cuando me contaba eso, casi lloraba, mezcla de impotencia e indignación. Y profunda tristeza interior.

"-... yo, que me preocupé para que siempre estuviera bien, que no le faltara nunca nada, la ayudé económicamente un montón de veces, nunca siquiera se me ocurrió sugerirle que ella aportara un centavo en salida alguna, la contuve reiteradas veces cuando estuvo mal anímica y psicológicamente, la llamé cada vez que estaba mal con conversaciones de soporte que duraron horas o fui directamente a verla para ayudarla, ¡y me sale con que le robé papeles de su trabajo!"

Y también, por mensajes de audio, le comentó que no quería que se volvieran a ver por un tiempo.

A lo que le comento a esta persona "-... mirá, es la forma elegante de sacarte de encima sin afrontar lo que está haciendo... que es echarte la culpa a vos de algo que no hiciste".

Recurso muy frecuentemente utilizado por el muchas mujeres, cuando están en los prolegómenos de buscarse otro masculino, aquí, en el Foro, los ejemplos de ese tipo, lamentablemente, abundan por doquier.

El género femenino suele ser particularmente perverso con los hombres que las quieren.

Pareciera que a mayor servicialidad, a demostraciones contundentes de afecto, a ayudarlas en lo que necesitan, contenerlas siempre... es de buena práctica por parte de una novia/pareja responderle a su masculino como el orto, con actitudes inentendibles y sumamente cuestionables.

En suma: todo lo que se haga por una mujer, tarde o temprano... no va a servir para nada.

Porque ellas van a desdeñar todo lo que se hizo en su beneficio, para ayudarlas y para que se sientan bien; cuando tercien otros masculinos, no van a dudar en echarles culpas infundadas de cualquier oligofrenicidad que a ella se le ocurra a su pareja... total, saben que el hombre las quiere y es capaz de soportar cualquier cosa sin decirle nada, porque la intensa corriente de afecto que él siente por su pareja.

De ahí el título de este posteo, "-... y... va a ser duro".

Dura la caída, duro aceptar que lo están descartando quizás por algún devaneo que ella encontró en una sala de chateo, FaceShitBook o con el pajarito pedorro; duro porque por mas que se la quiera, se la respete, se la ayude y se la tenga en cuenta... el descarte está a la vuelta de la esquina simplemente por deporte, o por revancha.

Visto como observador imparcial, en verdad, duele mucho cuando una mujer trata a su pareja así.

Dan grandes deseos de decirle al flaco "-... sacátela de encima, no te respeta, no te quiere, no le importás ni ½ pimiento, le gusta maltratarte por deporte".

Pero decirle eso a alguien enamorado, es tan difícil de hacer entender como intentar meter nuevamente la pasta dentífrica dentro del tubo.

Por eso. Va a ser duro para este novio enamorado, como para cualquier hombre que transite esa feliz condición, aceptar que es descartable y a su vez, descartado sin fundamento alguno.

Con lo que llego a la triste conclusión que, muchas veces, es mejor ni siquiera pensar en emparejarse.

No es la primera historia que me es relatada en primera persona por algún directo afectado, ya sea en persona, vía correo electrónico o telefonía, con visos tristes, sobre esa novia que supo conseguir, que supo cuidar... y que ella no tuvo empacho en descartarlo sin ningún remordimiento.

Hay un cierto gozo por parte de la mujer, nuevamente, con visos perversos, de ver sufrir a un hombre que la quiere.

Colijo que hay mucho de revanchismo y envidia por parte de ellas, todavía no logro discernir el porqué, en esos relatos, de la saña con la que se quiere maltratar a un masculino. Sobre todo, si él la quiere y la respeta.

¿Envidia por la mayor fuerza física?

¿Revanchismo porque el hombre tiene que ser aplastado para que no las moleste?

Ya hoy día, bien vale que a idéntico trabajo, idéntico salario. Así que la excusa sobre "-... nosotras ganamos menos", no corre.

Pienso, también, que en gran medida, esa actitud femenina está fogoneada... por los mismos hombres.

Quienes en redes sociales aprovechan para andar buitreando cuanta fémina hay dando vueltas por allí... y que cuando les toca a ellos, ponen el grito en el cielo cuando los dejan.

Va a ser duro para el género masculino asimilar el hecho que son manejados con mucha perfidia por parte, precisamente, de las personas que ellos mas quieren: sus parejas. Aprovechando la vulnerabilidad que presenta todo hombre enamorado de su fémina, y sin ningún tipo de remordimiento.

También va a ser duro escuchar luego, por comentarios de terceros, las excusas que ellas pusieron para sacarse al tipo de encima (como en este ejemplo, que le había substraído papeles de trabajo), amplificadas y desparramadas a los cuatro vientos.

Muchas veces, evitando decir el verdadero motivo, que suele ser, otro masculino.

Pero, claaaro, si es la fémina la que chatea de madrugada con quien sabe que tipos, está bien, ella está «superada», tiene derecho a hacer lo que le venga en ganas. Eso sí, a su masculino no le escribe ni una mugrosa línea. En cambio, si es el hombre el que está escribiéndose con alguien, la hoguera es el mejor destino que él merece como para empezar.

Así me lo relataba entre lágrimas, esta persona que se sintió totalmente defraudada por su pareja. La misma que en una oportunidad, me comentaba hace un par años, cuando un primero de enero, él le estaba escribiendo a sus distantes parientes mensajes de salutación, ella le increpó preguntándole a quien le estaba enviando tales mensajes.

Y sí... va a ser duro aceptar lo que está pasando con el género femenino.

Aceptar solterías por parte de los masculinos, no es algo que a muchos les satisfaga o seduzca... pero creo que es, de momento, la mejor opción, hasta que las cosas cambien... si es que algún día cambian.

Yo creo que no. Es mas, creo que van a ir empeorando.

Sres., acostúmbrense a ello. Porque otra opción no les va a quedar.

Y... va a ser duro de aceptar.

Saludos!
« Última modificación: 20 de Octubre de 2020, 07:55:02 pm por juanpindonga »
Sale con fritas!
Y con sushi.

Borders? I have never seen one. But I have heard they exist in the minds of some people. Thor Heyerdahl

Desconectado enri84

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Re:Y... va a ser duro.
« Respuesta #1 en: 17 de Octubre de 2020, 05:48:00 pm »
Magnífico JP!

Es lo que veo que está pasando.

Últimamente compañeros de trabajo e incluso amigos cercanos me cuentan sus rutinas con sus mujeres e hijos en tono como de derrotados,  resignados , amargados.
Que no tienen tiempo para ellos, que los hijos ( si son chiquitos) le sacan mucho tiempo ,que sus mujeres están malhumorada todo el tiempo, que las cuentas, el alquiler,  el colegio o ahora las clases virtuales,  etc.
Yo al escuchar sus historias, la verdad me siento un afortunado no haber tomado ese camino.
En cambio yo disfruto mi tiempo, me gasto el dinero en lo que quiero sin rendir cuentas, duermo, entreno, cuando se pueda viajar, lo haré solo o con algún compañero.

En fin, disfruto mucho mi soltería.
Aunque a veces me entren esas dudas existenciales.
Creo que una soltería bien llevada es muchísimo mejor a una  toxica relación de pareja.

Si bien estoy generalizando, hay muchas mujeres que valen la pena para formar pareja.

Pero hoy como está el patio. Esta difícil encontrarlas.

Saludos!

Desconectado proe

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Re:Y... va a ser duro.
« Respuesta #2 en: 18 de Octubre de 2020, 08:05:58 am »
buenisimo aporte y muchas gracias,
hoy dia al menos en España ambos generos se esta normalizando el estar soltero, y no formar una familia como se hacia por costumbre hace unos 10 años

Desconectado juanpindonga

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Re:Y... va a ser duro.
« Respuesta #3 en: 20 de Octubre de 2020, 01:21:42 am »
Creo que una soltería bien llevada es muchísimo mejor a una  toxica relación de pareja.

El problema es que muchas relaciones de pareja, comienzan como algo divertido y estimulante.

Y muchas veces, el hombre quiere proyectar a futuro, mientras que ellas, solo quieren un masculino que las mantenga, contenga y preñe. A cambio de nada.


Si bien estoy generalizando, hay muchas mujeres que valen la pena para formar pareja.

Eso mismo me contaba el flaco del inicio de este hilo de posteos, tiempo atrás. Y de la enorme desilusión que le produjo la mujer que lo fue descartando de a poco.

Que él consideraba a esa fémina como una mujer madura, responsable, capacitada... y que al final lo terminó acusando de robarle documentos importantes de su trabajo.

 :ouch: :mad3:

Cuando él se había desvivido para que ella se sintiera cómoda y contenida.

Seguramente, y después de haber escuchado el relato de la evolución de lo que a este masculino le pasó... la fémina en cuestión estaría utilizando todo su arsenal seductivo en redes sociales para levantarse tipos. Sin importarle lo que él hizo por ella. Eso, seguro.

Sirve como experiencia que lamentablemente, hagas lo que hagas por una mujer, te van a dejar lo mismo.

Después, y eso sí, en base a mi experiencia, lloriquean para volver. Ya sea a los dos meses, o a los veinte años. Aclaro, son ejemplos que a mí me han sucedido.


Pero hoy como está el patio. Esta difícil encontrarlas.

Sres., lábrense un futuro laboral que les sirva para que Uds. estén cómodos.

Disfruten de sus amistades todo el tiempo que puedan.

Si la fémina de turno se estupidiza chateando vía Guasáp o pelotudeando vía el pajarito pedorro a las tres de la madrugada con otros tipos, que tenga suerte. Porque hagan lo que hagan por ella, los van a dejar lo mismo, así que siga con sus ardientes conversaciones de madrugada. Y en verdad, a esas féminas les deseo la mejor de las suertes, porque muchas veces (y eso, como experiencia personal de mis últimos cuarenta años), terminan quedándose solas e insultando al mundo por su soledad. Joderse. Perdieron su oportunidad.

El mundo es un sitio sumamente injusto.

Por eso, no sumen a los maltratos que tienen Uds. a diario, los uterinos humores de una novia/pareja que los está dejando por otro tipo.

Saludos!
Sale con fritas!
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