Autor Tema: Mismo examen, distintos resultados.  (Leído 3592 veces)

Desconectado Carrancho

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Mismo examen, distintos resultados.
« en: 10 de Mayo de 2012, 01:51:20 am »
Existe una extraña bifurcación, la cual todavía no he conseguido catalogar, ni mucho menos definir exactamente, pero que viene marcando un patrón bastante similar y repetitivo en estos idilios del “cuore”.

Sucede con todos aquellos hombres que después de dejados, llegan a nuestras puertas para luego, con las herramientas y dedicación adecuadas, superar, afrontar  y desarrollar una situación relativamente traumática como la que es una ruptura sentimental.

Si bien se consigue el objetivo principal, que no es otro que el de recuperarse y empezar a sintonizar con una filosofía de vida en lo referente a vivir por y para uno mismo sin la necesidad de nadie más, suele suceder que a menudo existe una diferencia muy significativa de resultados, a pesar de que los números de la fórmula sean relativamente los mismos.

Después de un par de miles de casos, he llegado a la conclusión de que sucede con frecuencia que este grupo de “hombres superados”, se divide a la vez en dos sub-grupos.

El primer grupo (el más inusual), consigue adaptar un estilo de vida y costumbres personales muy positivas y beneficiosas sin mayores melindres ni cavilaciones mentales, debido a que utilizó todos y cada uno de los conocimientos aprendidos, para proferirse una dedicación y vida en lo personal para sí mismos en exclusividad.

El segundo sub grupo sin embargo, llegó, permaneció y partió con todo lo absorbido de igual forma, pero su fin o pretensión, estaba única y exclusivamente orientado a la consecución de encontrar otra fémina, o más concretamente “EL” medio-cítrico definitivo mediante la utilización de todas y cada una de las herramientas que adquirió tras pasar por su propia experiencia “caótica”.

¿Y qué fue lo que sucedió?

Pues que si bien olvidó su anterior “quebradero de cabeza” (entiéndase como EX), en realidad no aprendió nada acerca de la real y beneficiosa propuesta que esconde toda esta filosofía. Quizá si llego a sintonizar con sus conceptos a través de la palabra escrita, pero en la práctica (que es lo que define al maestro) no obtuvo ni un poco de logro. Con lo cual, aún a pesar de poder manejarse mejor o “distinto” con la fémina que sigue, en realidad…al poco tiempo, se vuelve a tostar en el mismo horno en el que ya estuvo un día.

Porque básicamente, si no aprendió a distinguir entre alcanzar o no una vida personal e independencia óptima  como hombre ante cualquier circunstancia, con el tiempo, volverá a caer en la misma espiral descendente que le transportará al fracaso amoroso. Porque no debemos olvidar que en el fondo, la pérdida de una pareja sentimental está íntimamente ligada a la pérdida de nuestra propia autoridad e imagen como hombres fuertes, seguros e independientes.

Por lo tanto, si no forjó dicha personalidad y filosofía de vida al 100% antes de emprender una nueva relación (o retomar la anterior), huelga decir cuál  será el resultado de la ecuación.

A propósito de esto, es conveniente volver a insistir en lo vital que resulta, que además de interiorizar los conceptos más primarios de la filosofía en la mente, estos sean llevados a cabo mediante la práctica y el auto convencimiento de que lo primero y principal es uno mismo y después, los diversos complementos como en este caso podría ser, una mujer. Pero tomando debida cuenta siempre de que dicha mujer, no deberá “alimentar” esa nueva vida, sino que deberá complementarla.

De ahí se deduce rápidamente la tan abrupta diferencia entre los dos sub grupos de hombres, ya que no es poco frecuente, encontrar títulos en la sección de “problemas con tu pareja” que suelen titularse así:

“Nueva novia, nuevo problema”

“Misma mujer, diferente problema”

“Son todas iguales ¿Qué hago?”

Y demás historietas de similar índole.

Convengamos pues, en que el primer sub grupo de hombres, establece una nueva lista de preferencias en su vida, que principalmente ubica una nueva mujer en una posición relativamente baja de su ranking a fin de que primero se auto gestiona una cantidad notoria de actividades, ambiciones y planes en lo referente a sí mismo y luego, con la total certeza de sentirse completo como persona individual, permite la entrada a SU vida de una nueva persona, pero no antes.

Con lo cual, este tipo de hombre, debido a que no basará su entera estabilidad, felicidad y valores morales en base a demostrarse que sí existen mujeres buenas y sus consiguientes aspectos positivos (casamiento, hijos, vivienda conjunta…), no “patinará” cada vez que su pareja de turno muestre algún tipo de síntoma “extraño”, ya que para él, las consecuencias de dichos síntomas femeninos no tendrán mayor relevancia que el pensamiento básico de “¿Confusión? ¡La que sigue!”

Por el contrario, el que ha utilizado y orientado todo este material a la consecución de formalizar a toda costa una relación catalogada como “satisfactoria” para con una fémina considerada también como “óptima”, orillará el delirio a la mínima intención de confusión, discusión o demás sucedáneos pertinentes, puesto que en realidad, el único problema será que este tipo, no llegó a cambiar un ápice a pesar de haber superado una anterior ruptura.

Primero porque este tipo no será capaz de elegir con demasiado criterio a ninguna fémina “aceptable”, puesto que si él mismo no se aprovisionó  primeramente de lo que en realidad quería para sí mismo, mucho menos va a saber qué es lo que verdaderamente quiere o necesita, tanto de sí mismo como de la vida, así que ni que decir con lo referente a la elección de la futura “Mamá de sus nenes”.

En segundo lugar, porque si no aprendió de los beneficios que conlleva una vida como ser independiente, ni mucho menos aceptará ni digerirá que su próxima conquista se las quiera tomar a la mínima… porque para él, el fracaso será volver a quedar soltero (actitud que huele una mujer a kilómetros de distancia), cuando para el tipo del primer sub grupo, este hecho únicamente constituiría un mero trámite que simple y llanamente le devolvería a su vida plena y satisfactoria.

Así que la moraleja es clara;

Si no sabes ni aprendiste a vivir contigo mismo ¿Cómo vas a hacerlo con otra persona?

O visto desde otro prisma, podría decirse que si tienes miedo a ser dejado, es porque tu vida como soltero es considerablemente nula, por lo tanto… esa es la actitud e imagen con la que obsequiarás a cualquier mujer que ocasionalmente, vaya a permanecer a tu lado por un tiempo X (entendiéndose X como el tiempo exacto en que dicha mujer, caerá en la cuenta de que el lugar más adecuado para su persona, es el más lejano posible a la tuya).

Así que, la pregunta es simple:

Mismo examen, diferente resultado.

¿Para cual estudias tú?  :duno:

Saludos. 
No trates con prioridad a quien te trata como opción.

 

     
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